Caso de uso

El CRM se rellena con la voz

Un comercial sale de una visita, se sube al coche y encadena la siguiente. Por la noche no queda nada en el CRM: ni el contacto que ha visto, ni la operación que se está cociendo, ni el aviso para llamar dentro de tres meses. No es un problema de disciplina — teclear en un CRM no ha vendido nunca. Así que le damos la vuelta al problema: cuenta la visita en voz alta, una máquina prepara las fichas, y él las valida con un clic.

  1. El comercial hablaReunión, nota de voz, mensaje.
  2. El asistente preparaContacto, oportunidad, aviso, correo.
  3. El comercial validaO lo corrige con una frase.
  4. El CRM está al díaCon el rastro de quién validó.

Nada se escribe en tu CRM mientras no haya ocurrido el paso 3.

¿Te reconoces?

Si dos de estas frases se oyen en tu empresa, este proceso te está costando dinero cada semana.

Cómo lo hacemos

  1. Recogemos lo que ya se dice

    Una reunión por vídeo, una nota de voz dictada al salir de la visita, un mensaje escrito a toda prisa. Todo entra por la herramienta que tu equipo ya tiene abierta todo el día — Teams, WhatsApp, el chat interno. Ninguna aplicación nueva que instalar, ninguna pantalla más que aprender.

  2. El asistente prepara fichas, no un acta

    Detecta el contacto, la empresa, la oportunidad y el plazo que se ha mencionado. Comprueba en tu CRM lo que ya existe — para actualizar una ficha en vez de crear una segunda — y prepara también el correo de seguimiento y el aviso con fecha que van con ella.

  3. El comercial valida, y solo entonces se escribe

    Recibe las propuestas una a una, con el antes y el después cuando se trata de una modificación. Valida, corrige con una frase — «pon el aviso el 15 de enero» — o descarta. Nada entra en el CRM sin ese clic, y cada escritura guarda quién la validó y de dónde salió.

El asistente no decide nada ni envía nada por su cuenta: prepara, y el comercial valida. Eso es lo que hace que el equipo lo acepte — una herramienta que escribe en el CRM sin su permiso la esquivan en dos semanas. Y lo que se escribe se queda en tu casa, en tu CRM, no en una herramienta más.

Un orden de magnitud

Ningún lead perdido por falta de seguimiento: cada aviso queda apuntado y con fecha

= +20 % de negocio, con el mismo equipo

15 comerciales × 5 visitas por semana × 8 min de tecleo

= 10 h de comercial por semana

Estimación, no medición: son hipótesis de partida, no un resultado obtenido en otra empresa. Cambia las cifras por las tuyas — la auditoría empieza exactamente por ahí.

Dónde lo aplicamos

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